Antonio Muñoz

“Diecisiete años”

En la vaga imaginación de mi pasado aún recuerdo a la linda chiquilla de los doce años.

En su pelo, el color de la tarde de otoño, y en su mirar, el sueño inquieto del ave migratoria.

En su rostro, la aurora de la mañana salpicada en el rocío de miel.

Vestida con un vestido blanco, creí estar soñando a un ángel... a un ángel que, sin darme cuenta, en lo más profundo de mi alma —o de mi corazón— de los diecisiete años, se anidó.