Antonio Muñoz

“Amor en cuatro tiempos”

Ámame en el invierno, en la primavera, en el verano o en el otoño.

Ámame en el invierno:

en el hastío de tus días grises y en los momentos en que te sientas sola,

en la nostalgia de tus recuerdos y cuando sientas la ausencia de quien ya se fue.

Ámame en la primavera:

en la aurora que da brillo a tus ojos,

en la fragancia de un rosal en flor,

en los abriles de tu cumpleaños.

Ámame cuando de alegría hagas un derroche,

en tus sueños y hasta en tus fantasías.

Ámame en el verano:

en los días soleados o en la fresca sombra de la alameda.

Ámame en la humedad de tu piel mojada,

en el calor de tu cuerpo y en tus noches de insomnio.

Ámame en el otoño:

en el color de las hojas doradas,

en esas noches de luna llena y en un cielo estrellado.

Ámame en el paso del tiempo,

en el ocaso y en el atardecer de la vida...

Ámame como quieras, pero ámame.