dulcebrisa

MELANCOLÍA

Hoy te traigo a mí y

mi corazón desvanece en el vacío

 

Pero no volveré, aunque tu voz

la siento en mis oídos,

cual susurro del viento

que me ahoga en un suspiro

 

Hubiera querido detener tu mirada,

y haberme quedado en la dulce estación de tu sonrisa

y así negarme a tu partida

 

Pero en el silencio de mi añoranza,

apago el sol,

para entregarme a la noche

y tu nombre se convierta en mi poesía