ADANS BECMAN

DIAS NUBLADOS EN EL CORAZÓN...

A veces, amanece

nublado en el corazón

y el sol se oscurece

y quizás hasta cae unas lágrimas

 

huéle a tierra mojada

y hay un siléncio que asombra

ni la alondra siquiera canta

y queda, un nudo en la garganta

 

en el horizonte, la parda niebla

suspira la jara en el monte

tiemblan las manos

la larga espera

 

se secan las palabras en los labios

no se ven peatones en las aceras

entre las verdes enredaderas

ya no brillan los colores

 

las flores con lágrimas se riegan

en los chózos, los pálidos labradores

durmiendo la monótona siesta

soñando con trígales y amores

 

como pesa el corazón

cuando en las manos se cóje

nos ciega la honda pasión

y un suspiro se encóje

 

allá arriba en los encináres

entre su oscuro follaje

hace el amor una colmena

laboriosas están las penas

 

Ay, ilusión ¿donde te has ido ?

que a tientas te estoy buscando

entre los verdes olivos

dormito un poco cansado

 

¿ Que fué de aquel viejo soldado ?

aquel viejo soldado de Cristo

que iba de batalla en batalla

venciendo al enemigo

 

hoy está desterrado y cansado

sentado en una piedra del camino

absorbiendo el aire que pasa

con sus andáres cansinos

 

hay lágrimas en la punta de su lanza

pero aún, queda en su escudo la Esperanza

yo que soñaba, con eternas primaveras

 

y con el polvo de las eras en mi capa

hoy solo queda en el recuerdo

los grises campos en sementéras

y el triste correr de los arroyos

 

el sabor de la vid

en el jarrón de la alacena

ándares cortos y la triste sonrisa

de un pobre vagabundo

 

a veces, amanece

nublado en el corazón

y el sol se oscurece

y hasta caén unas lágrimas

 

sobre la parda tierra del corazón

amanece...