Julieta Iallorenzi

LA EUTANASIA


Modernas doctrinas

Nos hacen creer

Que somos libres

De vivir.

Pero que decisión

Mas relevante

Mas intima

Y mas empoderante

Ha de existir,

Que elegir

Cuando y como morir?

La eutanasia parece alentadora

Cuando el dolor es devastador.

Y por alguna topadora

O algún mal doctor

El sufragio físico

Puede ser aun peor.

Y algún derecho libertario

Querrá pasar sobre el tuyo

Apropiándose de lo que no es suyo,

Creyendo tener el deseo

La facultad y la capacidad

De ejercer impunemente

Sobre vos su voluntad.

Tan exento se siente

Tan ácrata se cree

Que cualquier crimen

Cometería

En cualquier lugar

Y horario del día.

Y te da el derecho a sufrir

A agonizar lentamente

Mas no a morir dignamente.

Eso lo decide la gente

Los otros

Parvas de desconocidos

Dictaminan cuando sera

Tu partida final.

Colonos en tierra ajena

Los libertos de esta era

No saben que es tanto mas

Lamentable

Ser un muerto viviente

Que un cadaver reciente

Que de vida ya tuvo suficiente.

La eutanasia la suelen dar

Para las escorias de la sociedad

Asesinos violadores traficantes

Proxenetas pederastas estafadores.

No obstante

A los inocentes

A sus víctimas

A los enfermos terminales

No les dan esa ultima cortesía.

Los que causaron daño

Se van de este mundo

Suavemente, indoloros,

Y quienes fueron vulnerados

Los dejan postrados

Desgarrados desangrados

Sentados observando

Su propio funeral

Y les exigen alegría

Por un día mas de vida.

Siendo que la eutanasia seria

El beso diligente

El mimo urgente

La mejor salida

Para quienes fueron

Con hechos,

A sus pares clementes

Y el mundo vomito los desechos

Despiadadamente.

La eutanasia es

La mayor autonomía

Prohibida y repudiada

Por y desde

El mas decente

Y el mas abierto de mente.

El dolor ajeno

Es lo único que tangible

No se siente

Y se niega abruptamente,

Lo que desemboca

En suicidios cruentos

O en muertes postergadas.

Vivir es mas

Mucho mas

Que firme tener

El pulso vital

Vivir es la dicha

De existir encontrar

Beber del elixir

Y poderlo compartir

Sin escatimar

Sin escasear lo esencial.

La eutanasia

Es la única elección

Que para valerse

No requiere

Sudor y sangre de otro

Y es la única

Que al nombrarla

Causa gran alboroto

Hasta al mas devoto

O favoritista del aborto

Se espantaría.

Nadie permitiría que otro

Por fin sea dueño

De su propia vida

Muriéndose

En una caricia adormecida.

La muerte es

El final del dolor.

Como una recompensa

Al honor

Y no un castigo

Otorgado al malechor.

Eutanasia

Como ultimo gesto de amor...


JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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