Carlos Brid

EL CAMINO DE REGRESO

EL CAMINO DE REGRESO

 

Siempre veo verdes donde hay grises

un techo en el medio de un valle tormentoso

un cielo para seguir creyendo que nada muere

y una lápida sellada para no dejar salir al olvido.

 

Estoy hecho del barro de los campos

de un pedazo de monte que da sombra

de una solitaria sentada debajo del ombú

donde vi además de torcazas, mis sueños.

 

Leí en mis primeros años las aventuras de un marino

sentí con el, un paisaje que no había visto ni sentido

será por eso que mis oídos llevan el sonido del mar

y mi mano la pluma que inventa el volar de las gaviotas.

 

Y así como  Robinson  sobrevivió al silencio

porque alguien lo aguardaba  en la otra orilla

yo guardo amor y dolor, esperanza y cansancio

para mostrarle a otros náufragos el camino de regreso.

 

Para que no se rindan porque siempre hay un madero

ni gasten todas las lágrimas en un solo cuenco

porque nunca se sabe que hay debajo de las pisadas

porque el tiempo está hecho de arena que no se cuenta.