boris gold

LOS RECUERDOS...ESA SAVIA

 

 

   

   Si pudiera de alguna manera, recuperar las hojas caídas del almanaque de mi vida, podría reconstruir simbólicamente el tiempo ido, en especial: el sabor amargo que me dejó en el alma su partida, debo confesar que la duda aflora cuando me replanteo SI ELLA EXISTIÓ, O SI FUE UNA JUGARRETA DE MI VOLUNTAD DE DESEOS.

La única y dolorosa verdad fue que cuando mágicamente apareció y estaba más seguro de su cariño se convirtió en una estela, hoy sus ojos se hicieron noche, entraron en un cono de sombras para exaltar mi dolor.

De ese eterno amor que aún guardo por ella, entre otras cosas rescato esa angelical mirada que ilumina a pleno mi tardío atardecer, es el momento en que su ausencia se va apoderando de mi soledad...PARA CONVERTIRLA EN PASADO.

Lo único que me consuela creyendo como creo en los imposibles, es que desde algún rincón del firmamento alguien se apiade de mi angustia, quizá...quién te dice...alguna almita buena deshoje una plegaria por mi.

Hace mucho tiempo que ando en busca del motivo de esa pérdida y llegué a la conclusión que fueron un montón de torpezas juntas, a raíz de mi falta de experiencias en un sin fin de cosas.

Una de ellas mi apresurada partida de los brazos de mi barrio, que como una madre me protegía y creí que ya estaba maduro para salir a conquistar el mundo...así me fue, me dejé llevar por los caprichosos vientos que me desembarcaron en la playa de la desilusión, donde me estaban esperando...UN MONTÓN DE UTOPÍAS.

Esto vendría a ser ni más ni menos que el dibujo de una historia que pinte de alguna manera, un paralelismo entre mi paso por esta galaxia brumosa por cierto y el cosmos: UN MISTERIO.

Entre la partida de mi trinchera juvenil para (ingenuo de mi) meterme el mundo en el bolsillo y el dolor de haberla perdido, me quedó un gran camino de emoción con dos calles que se cruzan ::POR UNA TRANSITA EL OLOR DULZÓN QUE ME REGALABAN LAS GLICINAS DE MI ANTIGUA CASA Y POR LA OTRA...

ESAS LÁGRIMAS

QUE DESMAYADAS

CAÍAN DESDE SUS OJOS

HACIA EL OLVIDO.

Boris Gold.

(simplemente…un poeta)