Margarita García Alonso

Oficio Pasternak

 

El régimen persiguió a Boris

hasta su muerte.

Treinta años sin llamar

la atención,

sin alaridos.

Yo, simplemente,

me he convertido

en trasparente.

 

Cuidado, un pasante me ha visto

e inclina la cabeza avergonzado.

Durante un segundo temí

escuchar los buenos días.

 

Ahora dobla la esquina,

la bruma abraza su espalda,

arrastra el pie

en círculos de nieve.

 

En horas como esta

me asiste la plegaria,

corto pan negro,

pepinillo encurtido

en agua azucarada y muerdo

el labio hasta que duela.

 

Me echarán de este infierno

mientras pulo palabras,

rodilla doblegada

frente a quienes abandoné

y prosiguen en vida,

-Si los menciono me materializo-

 

cuidado, en este hospicio

aspiran a la normalidad,

y no he limpiado,

la cal

que ahoga

mis uñas.

 

de El centeno que corta el aire,  editora Betania, Madrid, 2013