David Arthur

En la oscuridad de la evitaciĆ³n

 

 

Después de una pesadilla sin fin de tolerancia y pretexto,

despertamos asustados de nuestros sueños,

no por los rayos del sol de la mañana,

sino por los golpes contra los inocentes cristales de la ventana

de tormentas nefastas de frustraciones reprimidas,

ya liberadas

 

Demasiado tiempo habíamos mantenido el equilibrio

en la línea de de indicisión,

demasiado tiempo por el lado de la luna

del color azabache,

donde los celos de la discordia por la armonía

habían  tomado la delantera,

sin ni siquiera una palabra de perdón

 

Andando a tientas en la oscuridad de la evitación

tropezamos con nuestras promesas rotas,

espaciados descuidadamente a la buena de Dios,

para camuflar nuestra desgrañada unidad,

enterrada hace mucho tiempo como cenizas de ignominia,

bajo la iglesia de San Jorge del Rey Lalibela

 

¿Por qué todavía se exigen contestaciones irrelevantes?

el dedo acusador totalmente superfluo,

las roturas en nuestros corazones son demasiado anchas

para recuperar la tirada camelia,

afligida por la pérdida de sus pétalos rojos,

cual lágrimas de sangre, en silencio derramadas

 

David Arthur ©®