Alejandro José Diaz Valero

El barquito de papel

Entre tantas pequeñeces

fuiste un barco sin timonel

nacido de múltiples dobleces

de una simple hoja de papel.

 

No tenías tripulación ni anclas

sólo yo era tu capitán,

y moviendo imaginarias palancas

salíamos juntos a navegar.

 

Por ti me convertí en artesano

todo fue hermoso y gratificante;

con las destrezas de mis dos manos

podía fácilmente fabricarte.

 

Juntos jugamos tantas horas,

horas dulces como la miel,

fuiste mi amigo allá en otrora,

¡Mi inolvidable barquito de papel!