alupego (Ángel L. Pérez)

TODO RETORNA Y PERECE

TODO RETORNA Y PERECE

Gélido viento que arde.
Fuego que la herida cura.
Temor que siendo cobarde,
pone a salvo a la criatura.

Se va quedando sin ritmo,
torpe torna en la locura.
Sin voz se queda quien grita,
en su tenaz calentura.

Amor de irisados bordes,
que rebosa en su aventura,
como la vida redunda,
en su ardua singladura.

Delirantes sensaciones,
de frenéticos modales.
Dramáticas situaciones,
de finos filos cortantes.

Vaga la mente viajera,
entre montañas y valles,
y en un remanso reposa,
del torrente que la abate.
Como un beodo deambula,
perdida y tambaleante.
Transita sobre los cerros,
donde empuja más el aire.
Y gira sobre sus ejes,
por la fuerza de la sangre.

Caminos entre los mundos,
de perfiles disonantes.
Grabada a fuego la huella,
de su batallar constante.
Busca el centro y el origen,
en su andadura incesante.
Y no frena su caída,
en los huesos y en la carne.
Como un poseso marchita,
la ternura donde nace.

Procelosas bofetadas,
de la mar que lo rebate.
Dando al traste su ambición,
que en sus garras la deshace.
La pronunciada pendiente,
agota su altivo aliento,
Y no se detiene el tiempo,
impertérrito y solvente.
En el trueno de su voz,
increpa a los caminantes,
perdidos entre las matas,
de arbustos exuberantes.

Cálido aliento que arropa,
latido que no se arroga,
de la sangre donde nace.
Como la mar no se apropia,
del manantial donde yace.
Su fuerza es la integridad,
que conforma su coraje.
Y es su señal la coherencia,
de su precioso bagaje.
La verdad es su razón,
para terminar el viaje.

Todo pasa y se repasa.
Todo llega y acontece.
Todo retorna y perece,
en su eterno devenir.
Es necesario vivir,
con el ligero equipaje,
que da el amar y el sentir.
A.L.
http://alupego.blogspot.es
22/06/2019