Andrea St

Dile...

Háblale de ti, de lo que fueron

Dile lo hermoso de su sonrisa,

Que por lo que veo, no lleváis prisa

y a pesar del daño, nunca se odiaron.

 

Confiésale cuanto has extrañado

su cálido tacto, su respiración...

Diciendo cada “te amo” sin convicción.

Muéstrale lo mucho que has cambiado.

 

Que amaste cada uno de sus detalles.

Las sonrisas perdidas en las calles.

Granos de arena y estrellas fugaces.

 

Que te cansaste al fin de este remedo:

Ansiar arrancar a besos su miedo,

ser incapaz de amar, salir corriendo.