Hugo Emilio Ocanto

*** Ten en cuenta... *** -Monólogo- - Autor e intérprete: Hugo Emilio Ocanto - -Grabado -

Ten en cuenta...

Que nada en la vida ha sido fácil para mí. Como muchos, he tenido que sacrificarme hasta el cansancio. Pero he seguido adelante. Siempre adelante. A ti te consta lo que ha sido mi ardiente deseo de llegar a lograr... lo poco que he logrado.

Soy un ser que se resigna a aceptar lo que la vida me depara. Lo más importante es tener tu amor.

Hemos caminado por la vida con éxitos y fracasos. Tú has sido la más afortunada. Continúas con éxitos, y yo... he quedado sólo en el recuerdo del público. Los empresarios me han castigado opinando que soy un pésimo actor. Éste es el motivo por el cual estoy sin trabajo.

Queda en mí, sólo el deseo de continuar interpretando... para ti.

No tengo envidia de tus éxitos. Bien tú lo sabes. Últimamente varias veces me has dicho que me encuentras  viejo... ¡Y sólo tengo cincuenta años!

Escúchame... el hecho de decirme que me encuentras viejo...  ¿es motivo para que tengas que fijar tus ojos en otro más joven? No me mires así. ¿Te sorprende mi pregunta, realmente?

Pienso que este es el momento adecuado para que seas sincera conmigo. Siempre nos hemos dicho lo que pensábamos... auténticamente.

Esta vez, aunque sea la primera, no voy a permitir que me engañes con una respuesta la cual no es cierta.

¡Claro que estoy dudando de tu comportamiento! ¿Crees que no me he dado cuenta de los sentimientos que transmites hacia tu pareja de reparto? Necesito me des una explicación, ¿no te parece?

No creo nada de lo que me has dicho. ¡Me mientes! ¿Crees que soy un ignorante? Te equivocas. Me conoces bien. ¡Quiero la verdad! Dímela. ¡Y ya! ¿Crees que por estar él unido a ti en la obra debe apropiarse de lo que a mí me pertenece? Ten en cuenta que eres mi esposa. Y no voy a permitir que tengas doble vida. Si así decidieras tu vida, no cuentes conmigo. Ya bastante he sufrido ante los obstáculos recibidos en mi vida.

Entonces... me estás confirmando mi sospecha. Nunca imaginé que esto sucedería. Evidentemente, te olvidas de todo lo que unidos vivimos. Le has dado un manotazo a lo que pasó entre nosotros. No merezco esto.

¿Qué pasaría si yo hubiese hecho lo que tú hiciste? ¡Engañarme! Llegando, tal vez, a ser infiel... hasta en la cama... ¿llegaste a ella con él? Respóndeme.

Al menos, sé que no me mientes. Una cruda verdad me acabas de confesar. No tienes idea de cuánto mal me haces. Como siempre hemos dicho: \"Hay que enfrentar la realidad\". La cual, ésta lastima... mi corazón... ¿Qué es lo que sientes en el tuyo, ahora? ¿Culpa , me dices? Si lo hubieses pensado, no la tendrías. ¿Sabes? Pienso que en tu vida estoy siendo un estorbo. Llegar a esta situación, me destruye el alma. Tras mis fracasos como actor, con tu actitud más fracasado me siento. Claro, tú ahora debes tener todo lo que ansiabas. Pensé que yo era una gran parte de tu existencia. Pero no. Necesitabas tener en tu vida, un romance que te satisfaga en todo. Hemos sido hasta hace unos breves días muy felices sexualmente. Lo que no comprendo es el por qué te has comprometido con este actor... ¿Ha sido porque ya no sirvo como amante? ¿Porque no he logrado la fama que tú tienes? Él ha logrado tener la fama que tiene  porque forma pareja contigo artísticamente. También yo he sido un muy buen actor. Pero mi enfermedad me ha llevado al fracaso. Desde que tuve ese lamentable accidente automovilístico no he quedado bien cerebral. Me cuidaste, como me hubiese cuidado mi propia madre. Nunca he dejado de agradecerte. ¡Cuánto daño me haces, Romina! Ten en cuenta nuestro feliz pasado... ¡Pero qué te estoy pidiendo! Si ya has hecho lo que no debiste hacer... ¡Engañarme! Metiéndote con tu amante... en la cama. No quiero beber... Aunque, sí... Beberé... ¡Brindemos por tu fidelidad! ¡Por tu amor hacia mí! ¡Por tu instinto criminal!

Con tu comportamiento, creo que estamos llegando al final de todo lo bello que hemos vivido. Debido a mi problema cerebral, muchas veces me has dicho, referente a mis opiniones, que estaba loco. De aquí en más, todo lo que diga o haga, si crees que estoy loco, tal vez tengas razón; pero ha de ser por tu culpa. ¿Sabes? En este momento me siento muy mal. ¿Vivir? Ya la vida para mí no tiene sentido. Prefiero morir. En este momento siento en mi cerebro como piedras que giran alrededor de él. Siento que los latidos de mi corazón son acelerados... me siento mareado... ¡No! No llames al médico. No quiero ver más médicos en mi vida. No deseo ver más gentes. No deseo escuchar sonidos... Ni siquiera escuchar música, la cual he amado toda mi vida. No quiero nada de nada. Me siento como un muerto en vida. Para mí todo es una mierda. No quiero nada, Romina. ¡Nada! Quisiera cerrar mis ojos, y no volver a abrir jamás...

(Franco se dirige al baño. Demora en salir. Romina se preocupa. Golpea la puerta. Sin respuesta. Abre. Grita: ¡Franco! Éste, se encuentra en el suelo, en un gran charco de sangre. Prefirió morir. Y la vida se quitó.)

TELÓN CIERRA LENTAMENTE.

Autor: Hugo Emilio Ocanto.

16-06-2019