Jhon Deivy Torres Vidal

EN MI VENA HAY PULSO

Ese golpe rudo

magulló el nervio

principal del ego

y el paquete de músculos

que antes fuera

mi vector de fuerza,

hoy un débil nudo.

Abatido, laxo,

desgarrado y magro

por el golpe tuyo

mi entusiasmo cae

en ruinosas partes

hasta el foso oscuro

del abatimiento

donde todo es ciego,

deprimente, inmundo. 

Hallaré los modos

de salir del fondo.

Late aún mi orgullo.

En mi sangre hay vida,

hálito en mi herida

y en mis venas pulso.