Moliner Vallés

Ojos victoriosos

La victoria en pausa y quejumbrosa,

arremolinada.

Trazas y restos de un fuego

contorneado con la forma de tus ojos.

Acechas.

 

Bailas alto y las ganancias o pérdidas bélicas

van perdiendo su lugar.

No hay sitio en la ciudad,

nuestro ímpetu jura luchar por mejores menesteres,

otras lindes.

 

Corona rota no vale, ni báculo o seda lujosa,

no hay tronos ni magnates que puedan hacer frente

al delito de besar la tierra, de mirar con nuestros ojos.

Ser nuestra propia mortaja;

ojos libres sin yugos que moldeen.