Raul Gonzaga

En un momento todo lo perdí

 

¡Señor me han robado mi alma!
Bogo en un mar sin destino;
Hallé en mi senda ese espino
Que extinguió toda la calma;

Me halló llorando en mi cama
Por un fatuo desatino,
Sus labios fueron mal sino
Voraz y destructiva arma;

Con un beso equivocado
Me arrebató el corazón,
Y al mirarme destrozado

Me abandonó sin razón;
Hoy que estoy abandonado
¡Señor!, lloro en mi prisión…