José Luis Angelo Arredondo

Centinela

¡Oh luna!

jovial desde tus orígenes,

silenciosa y discreta custodias

los secretos sombríos y triviales de la humanidad.

 

¡Oh luna!

En los crepúsculos:

guía para los forasteros,

compañía para los perdidos,

consuelo para los hombres enfadados;

fiel compañero de la vida…

 

¡Oh luna!