Un momento puntual en nuestras vidas,
el destino nos tenía preparado,
un prólogo ideal para ese libro
con la historia de dos enamorados.
Sucedió en la estación de Barcelona,
un viejo tren llegando con retraso,
una chica desciende lentamente,
y un muchacho la mira obnubilado.
La muchacha es la que tanto me gustaba,
una antigua compañera del colegio.
Hace tiempo que yo en sueños la añoraba,
abrazarla hoy será mi privilegio.
Al oír mi voz, se dio la vuelta,
la sorpresa pintada en su mirada,
se borraron los años de repente
al fundirse en mi abrazo, emocionada.
Me susurró al oído que soñaba
con este mismo instante y este tren,
mientras la tarde gris se iluminaba
y el cielo nos bendijo en el andén.
De la mano cruzamos la salida,
dejando atrás las vías y el vagón,
para empezar el viaje de la vida
guiados por la voz del corazón.
Classman
J . Piñeiro