Eres de mis sueños el ángel preferido.
Visítame en tus sueños,
que los míos te estarán esperando.
Besaremos la luna subidos en una blanca gaviota
y les robaremos suspiros a las estrellas en la madrugada.
Pintaremos de azul nuestros nombres en el cielo y,
al llegar la mañana, muy juntitos entre petalos
de rosas blancas y con las manos entrelazadas,
romperemos la distancia que hoy nos separa.