//www.poemas-del-alma.com/

Cirratus

Eres

ERES la mujer precisa,

el preciado tiempo de cualquier instante

todavía, aquella mujer de hace unos años

donde Ser, (en femenino) era difícil

en un mundo con ciudades profanadas

por viejas costumbres.

 

La mujer que me trajo la poesía

en cada beso

y algún sueño adolescente,

aquella a la que perseguir asiduamente

como a una ola de juventud

con la sangre sublimada en todos los latidos.

 

El anillo al dedo que se ajusta

impecable, y las alas que fueron necesarias

en aquellos años, donde carecimos de importancia

algunas veces. Eran otros tiempos.

Quizá te recuerdes aún

como aquella madre insospechada

que sobornó al viejo cancerbero de celo irreductible

hasta hacerlo sonreír (con-descendencia).

Yo nunca supe.

 

Eres todos los tiempos difíciles,

todos los años atrapados,

la geometría de todas las experiencias.

Aquella joven de bañador a rayas

  —negras y amarillas—

la abeja reina de todos los panales

que soñaba ser maestra.

 

Nadie sabe como nosotros

de aquellos sueños favoritos, enredados

entre abrazos perpetuos de juventud clandestina,

clavadas fijamente en el corazón las pupilas

y algún rubor en las mejillas:

Acaso el arrayán cristalizado.

 

Eres el reto constante

de cualquier hazaña,

el paradigma de todos los intentos por vivir,

los abrazos tantas veces necesarios.

Aquella mujer que se hizo niña

para escribir un cuento,

la Campanilla de Peter Pan en cualquier escuela,

la Emperatriz de todas mis fantasías

en esta torre de marfil.

 

  Y el allí donde perderme

   en cualquier viaje sin equipaje

el resto de mi existencia.