Alberto Escobar

Sin Tiempo

 

Tu espalda, óptimo pergamino

 

 

 

 

 

 

 

Tiempo es flecha.
Flecha es tiempo comprimido
en su vértice, es herida futura
de muerte, es pregón anticipado.
Tiempo es tiempo que queda
sin tiempo, es goteo de arena
que gotea el suelo de un reloj.
Flecha es flecha que no responde
al arco, mas le obedece.
Flecha es surco que asenderea los
pasos, flecha es sociedad, costumbre.
Es redil de lo mandado.
Tiempo es segundo, primero; es primero
segundo, y después tercero... hasta
devenir epitafio que resume, sin
asumir lo que se deja fuera.
Tiempo es lo que siempre falta,
lo que se añora cuando no se
siente.
El tiempo no es tiempo si no arrastra
lo temporal consigo, si no entraña
en su adn la palabra \"Entropía\" 
(extraña palabreja por otra parte...)
Conocí en un poema que deambula
en el limbo digital un lugareño,
trasunto de Pedro Páramo,
que llegó a Comala huyendo de un
virote que hería su espalda más
cuanto más pisaba su senda.
Ese virote, entre la cuarta y la quinta
lumbar, es la punta de la flecha que
harto nombro en esta mi ocurrencia.

Aquí perezco.
Cepillo en mano dispóngome ahora  
a recoger la arena que antaño perdí.