Ignacio Hernández Montero

La fuerza del mar

Río oscuro y turbulento,

Que descarrila cualquier balsa,

Gondolero asustado y herido,

Que opone sus brazos

A este sinfín de golpes que astillan su madera.

 

Ese ya podría pararme a mi,

¿Pero quién te va a parar a ti?

Tu sed, tu ambición,

¿Quién es tan valiente o loco?

Para domar leones estos días.

 

Quisiera que no me quisieras,

Porque mi góndola es mi morada,

Quisiera que no me quisieras,

Porque no soy bueno al remar,

Quisiera que no me quisieras,

Porque no puedo prometer nada,

Quisiera que no me quisieras,

Porque yo te quiero con la fuerza del mar.