Cesar Salazar

Celebración de la nada

Hoy es sábado,

alguien debe hablar

de estos chicos,

de estas noches,

de la luna estrellada,

del olor a trago,

de la rosa encendida;

alguien debe hablar

del joven gángster

que quemó sus naves,

de la niña muerta 

que buscó entre magnolias

el fuego del falo podrido,

y encontró a su padre,

desnudo,

que lloraba y bebía,

y lloraba otra vez,

y bebía nuevamente,

y no se embriagaba;

alguien debe hablar

de estos locos perdidos,

de estos marginados,

de estos nadies.

Lima es una flor enferma,

el Perú es cosa rara,

y estos chicos

que aúllan también

y nada saben

salvo que están fregados,

en el ojo del infierno,

también son de aquí. 

Es cierto,

la violencia nos confunde,

y duele, casi que mata.

Pero hay que hablar, 

hay que hacerlo.

De lo contrario,

resulta tonta la poesía.