Kenny Silva

TU PELO

De ti brotó una larga cabellera

que precipita en muy grácil caída

y en tu espalda se queda interrumpida

como si Dios el tiempo detuviera.

 

Así te pienso y no es una quimera:

es que tus hebras siempre recogidas

en colas de caballo tan ceñidas

reducen tu cascada a una chorrera.

 

Me cautivan tus hebras azabaches,

que realzan fulgor de tu sonrisa

y seducen feroces como apaches.

 

Si desatas tu cabello a la brisa

infalible es que el juicio me despaches

muy absorto en tu pelo que hipnotiza.