Macuto

Brisa


Invadió luego del bochorno como preámbulo,
se mezcló con el polvo de la calle,
con el zinc que canta su tacto.
Llegó inundando todo de gris,
evocando nostalgias,
llevando fríos rumores
a los espacios vacíos,
humedeciendo las piedras
que casi nunca reaccionan;
los árboles, húmedos ya,
bailan un vals
lento, guiado por
sus oscilaciones espontáneas
e imperfectas.
Su cuerpo hace correntadas
sobre la calle,
cuya dirección sólo ella misma lo
Sabe.


Y yo aquí recordándote.