Alejandro Pezeira

Embrocado

Invierno del que bailan hojas;

caen de árboles en ritual

circulando una vida 

que es círculo de incógnitas.

 

Rosas de sangre 

se desprenden

de mi cuerpo.

Miel es mi sangre y sangre es mi miel.

 

Soy hombre al escribir y niño al querer,

porque tengo zanjas de vómito y alcohol,

y penas y desgracias.

 

Muerte lleva al papel y papel lleva a la muerte.

Sangre son rosas blancas de octubre,

y mis uñas nubes de noche que mueren al pie de Luna.

 

Luna mata a la noche...

no es diáfana 

es mala y lejana.

 

Yo soy muerto, porque mato al vivir 

y al vivir muero,

en copas ocultas de tela barata.