Dr. Nameß

OLVIDARTE CÓMO, SI CRECER NO PUEDO

Al fulminarme tu sonrisa

creo renacer en tus labios

y prestos resuenan cánticos:

¡Henos aquí, la causa nostra!

 

Pero yacido ahí he de morir

divorciado de la líbido y permitir

el corazón me robases, me dejes

al desamparo y dolor perennes.

 

¡Sí!, te quise como un niño

eres mi razón y mi sueño,

mas nunca adulto,

pueril infinito.

 

Entre la juerga y la puerta

y la cama, y una doncella

nuestras risas se extinguen,

abran paso, los infantes fuera.

 

De habichuelas a gigantes,

los zapatos me quedan grandes,

miro las fronteras del vacío

olvidarte cómo, tiempo viscoso;

trampas del siglo, amor y silicio.

 

¿Cómo olvidarte? Ecos claman furioso

la voz descorazonada a tu sombra

vuelvas la realidad una mentira

y la voluntad del genio celoso.

 

¿Qué puedo hacer sin corazón?

Si permití me lo arrancases.

Desfasado, temporal de lastres

soy yo el peor lamento, la razón

unívoca de mi detrimento.

 

Aunque logre vivir al acecho

tus miles de gestos, los llevo

grabados en plateadas memorias

del más Cero que jamás amarías.

 

¡Ay de mí, si no te olvido a tiempo!