Higorca

LLUVIA

 

Llueve, las nubes rotas en mil pedazos

dejan caer sus lágrimas tristes

sobre el pueblo dañado.

Todo da vueltas alrededor mío,

y… pienso en esos otros días

plenos de sol, de alegría,

que fueron quedando atrás.

¡Bendita lluvia, bendita y necesaria!,

sentada tras los cristales

mientras la veo caer

vienen a mí, recuerdos de otros tiempos,

recuerdos que no deberían volver.

Ahora, cuando los años

se notan en las arrugas de la cara;

cuando ves el desdén de

algunas personas,

de gentes ajenas unas y cercanas otras,

personas que se acercan

tratando de hacer daño

porque de otra forma no pueden ser felices.

¡Pobres almas!, que vagan por la vida

sin dejar que esa bendita lluvia

les limpie el alma.

Pobres infelices que piensan

que por tener arrugas

no sirves para nada,

sin darse cuenta que cada una de ellas

es parte de la sabiduría adquirida.

¡Lluvia limpia el alma de la gente impura!

de esa forma verán más claro,

les cambiara la vida.