Jordi Etresi

Memorias de un corazón romantico pero pervertido

 

Memorias de un corazón romántico pero pervertido

 

 

Se torcieron los renglones de una prosa sin terminar, por querer besarle con demencia el carmesí de sus labios incautos. 

 

Tras la vereda de sus piernas surge el boceto de sus maduros campos de cordilleras, para poder poetizarle cada páramo receloso de insanos vicios, de frutos sabor a miel y corazón florido.

 

Usted mujer seducida por placer, se incita de humedad de sus arroyos claros, con ese olor a pétalos perfumados y aroma a feminidad, floreciendo sus ramas de vertientes flores al ser amada.

 

Legiones de caricias, terciopelo suave de las yemas de los dedos, doctrina litúrgica de la piel profanando el borde del pecado, así prende el templo del hombre escrito en la biblia de la mujer.

 

Entre ceremonias secretas por descubrir, se armoniza el celaje de tersas brisas rozando la vida, donde crepúsculos y auroras se alzan en nombre del amor como cúspide del vivo embrujo que usted hechiza ante mi.

 

La mayor epopeya es entrar y salir victorioso entre el cielo e infierno de una mujer de apodo mi musa.

 

Para volar no hace falta abrocharse los cinturones, es justo lo contrario...

 

 

Jordi Etresi