wolfenaght

Soñar

el sueño es el estado divino de lo incontrolable

la inconsiente realidad de lo inalcanzable

Es la inagotable fábrica de olvidos

Tejidos reflejos vagos y vaporosos

 

Mares de sudor frío, ríos de gritos y dudas

Y distancias que no conocen de piedad

Simulacros tan intensos como la muerte

Y tan suaves como una caricia

 

Volveré de ahí, cada noche

Con alguna anécdota a medio recordar

Con algún miedo arrastrado

Con algún brazo adolorido

 

Me Pondré una sábana en los ojos para regresar

esperaré al podría haber sido

Y la sensación de haber vivido una vida entera

 

Aquí el absoluto no juzga

El triste no llora

El solidario no siente culpa

La tierra sabe a deseo y el cielo a soledad 

el horizonte tiene el molde de mis miedos

Y el centro del universo el latir de mi corazón