Pedro Alexander López

Laberinto

Razón y causa de poetas y poesías,

Forjadora de futuros y escultora de pasados,

Eres la mano trémula del destino,

Que a veces acaricia las mejillas,

Que a veces cercena de un golpe los amores desahuciados.

 

Tu sonrisa puede ser a veces paraíso y otras averno,

Pero jamás será impávida o vacía,

Se cuela en medio de las cuerdas de las almas,

Tocando una alegre o una triste melodía.

 

Y tu mirada, a veces congela y a veces inflama,

A veces enternece, a veces te desarma,

Y verse reflejado en tu mirada oscura,

Desnuda la más titánica armadura.

 

Quien te conoce sabe a ciencia cierta,

Que no hay escapatoria de tus besos,

Eres un laberinto sin salida,

Destino sin retorno es tu cuerpo.