M.G.Ratia

EL SENDERO AZUL

Nos conocimos en Dabar,
entre Victorias y Palestrinas,
tus ojos son el ancho mar,
en una noche que no termina.

 

Y canta, canta, canta, canta...
que cántame.
Y canta, canta, canta, canta...
en el sendero azul.

 

Si me despisto al caminar,
fruto de mi corazón cerrado,
me hacen tus manos la señal,
que halla el camino, sendero abajo.

 

Y canto, canto, canto, canto...
te cantaré.
Y canto, canto, canto, por...
ese sendero azul.

 

Oir tus manos
rozando mis oidos,
en el palacio de
la dulce oscuridad,
volar contigo
aunque no sea en tu cielo,
bajo tus luces que
refulgen sin cesar.

 

Y me han contado que es tu voz,
la pluma que escribe en la memoria,
de aquellos que buscan perdón,
desde hace miles de años de historia.

 

Susurra y vierte y lanza y abre
tu amor en mí.
Como hálito húmedo de pan
que alimenta el camino.

 

Descansa pálida tu faz,
entre agua de pétalos y cirios,
no hay ciego que no vea al mirar,
ni sordo que no escuche tus latidos.

 

Y canto, canto, canto, canto...
te cantaré.
Y canto, canto, canto, por...
ese sendero azul.

 

Oir tus manos
rozando mis oidos,
en el palacio de
la dulce oscuridad,
volar contigo
aunque no sea en tu cielo,
bajo tus luces que
refulgen sin cesar.

 

... a M.J. Sousa por su cumpleaños.