BambĂș

NO DECIRNOS TODO

\"Hay noches,
algunas noches, especialmente proclives
a no decirnos todo\"


Y no es que yo fuera Sherezade,
y no era que jugáramos a las mil y una noches,
no era que calláramos para no morir de amor
sino para no matarlo.
Porque a veces se avecinaban borrascas...
Las veíamos llegar desde el silencio oscuro y distante
de las palabras,
sujetas entre los dientes,
con los labios pegados,
y la carne dolida...
en esa terrible quietud que precede a la tormenta.
Entonces era el adiós
como unas alas salvadoras.
Y el corazón se me hacía pequeño, pequeño, pequeño...