JAVIER SOLIS

LLEGĂ“ BORRACHO, EL BORRACHO

Lo conocían por “borracho”

Con la camisa abierta y muy despeinado

Pidiendo un trago amargo

Llegó borracho, el borracho.

 

“Un trago, quien me invita un trago”

Solo un trago repetía con ojos nublados

Todos lo miraban absortos y en silencio

Otros muy discretos murmuraban.

 

El borracho dióse cuenta de ello

Y sin reparos con estropajosa voz dijo

¡Mírenme, critíquenme,  júzguenme!

¡Soy piltrafa del destino, escoria de la vida!

 

Me preguntan por qué bebo?

Les contaré breve y sencillo

Y aquí prontito acabo

Pos nomás no se canse mi amigo.

 

Desperté a la vida muy joven

Conocí a una chava muy chula y alegre

Por ella mi vida cambió mi hermano

De trabajador honesto a borracho fatal.

 

Por lograr el amor de aquella

De día y de noche incansable trabajé

De gustos y regalos la colmé

Por sólo su sonrisa mi vida le dí

 

Por ella a mi madre viuda abandoné

A mis hermanitas en nada ayudé

De hambre, pobreza y soledad

Una a una se fueron muriendo.

 

Ella más y más exigía

Y yo mi vida en las minas desgastaba

Trabajaba sano o enfermo

Trabajaba a veces sin comer ni dormir

 

Un día que amoroso retorné

Cargado de regalos la fui a buscar

Enredada en otros brazos la encontré

Era el tercero con quien me engañaba

 

Muy triste y dolido la increpé

Muy oronda y coqueta respondió

“No tengo la culpa de que seas idiota

Yo mi vida la sé vivir\".

 

Desde entonces olvidé mi nombre

Desde entonces bebo para olvidar

Pero cuanto más borracho estoy

Más la recuerdo y la sigo amando.

Lima febrero 2 del 2019