alupego (Ángel L. Pérez)

CUANDO EL LATIDO SUSPIRA

CUANDO EL LATIDO SUSPIRA

Va caminando el poeta,
sobre sendas escabrosas.
Sobre escarpadas colinas,
salta esquivando las rocas,
que quieren frenar la fuerza,
de sus preciadas estrofas.
A veces, harto penoso,
el sendero que transita.
Pero jugosos los frutos,
que va sembrando en sus rimas.

Sobre su espalda se acuesta,
el Sol que le arropa y mima.
Y el aroma de la tierra,
en sus versos se aglutina.
Como una mágica esencia,
que sus sentidos agita.
Dando a las hojas palabras,
que esperaban ser escritas.

Entre dos atardeceres,
camina sobre la brisa,
dando pasos de gigante,
como si tuviera prisa.
Cada zancada es un salto,
una pirueta atrevida.
Que quiere unir a la forma,
y al espíritu en la rima.
Cada salto un escalón,
para subir a la cima.
Saboreando el amor.

La flor ha abierto sus hojas,
cuando pasaba el poeta.
Ofreciendo su hermosura,
en su belleza cautiva.
El perfume de su cuerpo,
que se eleva de si misma.
Va impregnando las corrientes,
de los seres que respiran.
Orgullosa sobre el tallo,
esbelta como una ninfa.

Con los ojos de la Luna,
los deseos soñando riman.
Y en la suave duermevela,
de las noches de vigilia.
Van cosiéndose las letras,
que el poema necesita.
Urdiéndose las palabras,
como mágicas conquistas.
Soñando que está viviendo,
y que es un sueño la vida.
La voz no quiere salir,
porque el sentimiento prima.

Desgranando los segundos,
cada latido suspira.
Dando fuerza al corazón,
que entre los versos se aviva.
A.L.
http://alupego.blogspot.es
12/01/2019