Kiko Mahecha Rathore

El

El Angel de la Música

 

Con tu cítara encantada

y en las nieblas de una pena

va tu voz, querube quieto

entre claveles de gloria

en los vaivenes del viento.

Guarda tu cante

cancela de mar y tiempo

Cúbreme con los misterios

sibilinos, sempiternos

y dime por dónde ha ido

la voz que olvidé en tu sangre

alcázar sin minaretes

umbría de nidos viejos