Over Mendoza

I-luz-ión

Carisma, mujer, carisma.

Planetas centenos en pastizales que se pierden lejos.

Carisma, mujer, carisma.

Materia de volcán húmedo que se evapora en el aire.

 

Esos ojos interestelares.

Esas estrellas inmortales.

Esas nebulosas monumentales.

Que no dan años, sí luz.

 

Piel blanca y moldeable.

Trigo, y en él señales.

Moretones que nacen de la nada,

parecen galaxias interminables.

 

Carisma, carisma, mi Universo.

Tengo que amarte porque existes.

Porque un torrente castaño es tu pelo

y las estrellas lentejuelas en tu velo hecho de cielo.

 

Tú sonrisa es la línea que une constelaciones

y tus cabellos el hilo de amor que une a los dioses.

Tan piel, tan trigo, tan blanca y tan planeta.

Tan cosmos, la personificación de la perfección exenta.