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PartiĆ³ la blanca paloma (1)

 

Partió la blanca paloma, poemario anárquico de un soñador romántico...

 

Notas del autor...

La paloma blanca constituye el símbolo de la paz. A través de un largo recorrido pretendo desarrollar un muy largo viaje que plantee reflexiones sobre el como y el porqué nuestros mundos, el interior y el exterior, el que debiera ser de todos, se aleja cada vez más del equilibrio necesario, de la estabilidad, del equilibrio, de la paz...

Un recorrido sin rumbo ni programadas paradas, una larguísima ilusión cuyo andar vendrá pautado en cada tramo por la inspiración del momento, por la necesidad de comunicar, por las ansias de cuestionar...

Mi intención inicial era programar destinos, temas, dimensiones,... No lo haré... Quiero ofrecer un canto limpio, una oda nada pretenciosa, que surja de mis adentros y hacia el interior del lector se dirija...

Tal como soy voy a escribir: llano y sencillo, profundo e idealista. No intentaré el uso de un lenguaje \"complicado\": la riqueza de mis escritos quiero que resida en un mensaje próximo y a la vez rico en imágenes. Con eso me basta...

Desde la intimidad escribo y me gustaría ofrecer algo que sugiera, que invite a la reflexión, a la emoción, al recogimiento, ...

Consciente de esa belleza rítmica que debe conllevar la poesía para ser considerada como tal voy a redactar con una premisa innovadora para ese ya muy rico paraíso literario: el noventa por ciento de las palabras que use deberán tener una rima no demasiado lejana... A veces se acariciarán, otras saltarán una o dos líneas y algunas pocas resaltarán su importancia imprimiendo su soledad... No resulta fácil, os lo aseguro, pero cuando lo consigues alcanzas una sensación maravillosa, semejante a haber conseguido nadar por el río del lenguaje pudiendo trazar tu mismo su cauce y su caudal...

Os presento, pues, mi nuevo proyecto. Bienvenidos, os deseo un lindo pasaje...


Miquel






Partió la blanca paloma... Partió, partió...

En su pico asoma una rama de esperanza,
en sus alas una estanca súplica,
un rico mensaje sin cargo ni sello de tardanza.
En su mirada escama un largo, quizás eterno, viaje...

En sus plumas más de lo mismo:
un yerno pleito con el pasado,
espumas de ceniza de un corazón quemado,
un hado que aterriza otra vez en un paraje errado...

Partió, partió...

La sensatez vencida, la razón hundida...

Un vuelo de preguntas lleva al viento:
¿No estuve atento?
Las ilusiones, ¿siempre acaban siendo presuntas?
¿Existe esa flor no marchita?
¿Existe el amor o sólo invita?

Partió la paloma blanca...
Partió, partió...

Al primer día atravesó una nube,
el velo del azulado fondo...
Aquella, sí, aquella.
Donde mi gota de rocío se embarranca,
aquella de donde el cielo toma nota de lo que tuve,
de lo que pudo ser mío,
de lo que escondo,
de lo pasado...

Toma reposo y morada,
y el ave escucha y observa:

Cuenta el aire que no hay foso,
ni hucha que guarde los sueños...

Sabe bien de quien es sierva,
la que tienta el destino,
la que guía los empeños...

Pues arde en un horno muy frágil,
volátil es su camino,
y no hay vía de retorno...

La voluntad, el querer,
el deseo de futuro,
el amor que te embargó...

Nada encargó la verdad,
tu ser, tu vida,
la brida de tus anhelos,

... Nada

No exijas duelos,
no elijas mostrar sorpresa,
pues no está presa tu alma
y aquello que ensalma el mañana
será nana o será esquela...
Será, si buscando un horizonte,
extiendes la vela y partes...

¿No entiendes?

Amando se sube a un monte
donde no hay artes ni ciencia...

En la cima no hay cadenas,
no se incube una tenencia,
¿sólo arenas movedizas?

No seas loco, tampoco...

No es insano equivocarse,
no fue en vano lo ocurrido,
no te ha vencido un fracaso
ni enamorarse es condena.

Acaso, a veces, quizás...
Creces con el intento, seguro
no más si vences, no menos si se estropea.

No, no me lo invento...

La alacena de la pareja no admite llenos ni desiertos,
sólo permite armonía, entendimientos ciertos,
y se añeja o riega su atea agonía
por sentimientos, por méritos,
por fusión,
por una ilusión que no ceja...

El amor... ¿Me repito?
Sin pudor ni decoro...
Y dije te adoro cuando,
ahora,
ni te añoro...

El amor... ¿No es más que un grito?
Fuerte, sentido, vivido...
¿Y luego inerte silencio?
Fuego y agua, ¿fuego y ceniza?

El amor... Tiza, escritura, ¿y borradura?
No debes aceptarlo... Tampoco negarlo...
Lucha por no hacer caso y embucha tu alma,
con su paso, con su brisa,
con su calma y con su prisa.

El amor, el amor, el amor...
¿Por qué me huiste?
¿Por qué me espanta creer
que nunca estuviste?
¿Por qué tan lleno
y luego tan vacío?
¿Por qué dormiste en mi seno
sino ibas a ser mío?

Como dueles, corazón,
como me mata la pena.
¿Donde escondiste ese brillo?
La estrellada sonrisa de mis ojos,
esa luna llena que en mis labios dibujaba...
Mieles, dulzura y prisión...
Crueles antojos, amargo membrillo,
falsa cata, engañosa cura,
cuna y letargo,
sabios y oscuros devenires.
odiosa amargura.
muros que encierran mis porvenires...
¡Como dueles, corazón!

¿No debo llorar?
¿Por no borrar los recuerdos?
¿Quizás por no despertarlos?
Resulta tan tópico...
¿Y dónde guardo esa rabia
que multa lo pasado?
¿Como consuelo esa tristeza
que me rompe por dentro?
¿Cómo liquido ese odio
que empieza, que me corrompe?
¿Debo ser hielo?
¿Recien salido del trópico?

Sabia es la lágrima,
cita y encuentro
entre el dolor y el viento,
entre el suspiro y el adentro...
Rico será el llanto
si me concede un respiro,
si retrocede para después dejarme avanzar...
Una mano que invita, un acorde armónico,
un canto al adiós inevitable,
un danzar en el borde de un pico
para poder saltar,
un cable con ese mañana
que hoy parece imposible...

Más vale solo...
¿Que mal acompañado?
Una excusa, un protocolo...
Reclusa es la soledad,
¿un vacío deseado?
Y dale, que no...
Un mal menor,
quizás...
Un rocío esperanzado,
ahí, la verdad,
anhelante de calor,
de luz vigilante,
de amor vigía,
portal de la compañía.
Un maquillaje que invita
a la cita, a nuevos romances...
Un pasaje inevitable,
de los percances la cura,
el paje que te acompaña
mientras se amaña el dolor.
Un amable descanso,
un manso reposo
para lidiar con la muda,
para la duda limpiar...

Bendita soledad, pues...
Será que no,
será maldita, mas necesaria,
un alto en el camino
para reponer fuerzas,
una becaria inversión,
el vino que bebes en un primer plato
que no debes temer, solo vencer...
Una estación más,
no tuerzas la vía,
no dejes que huya sin más,
hazla tuya, domínala,
encauzala y, cuando sientas
que el día ha llegado,
gira tu hado y despídete...