Mallez

Nuestra mirada

 

 

¡Qué silencio entretejido a la distancia

va quedando ya de nuestros suspiros!

Y como inquietas aves nuestros ojos

se cruzaron abranzándose el alma.

 

Era como la noche taciturna

con luz de luna la mirada tuya,

y como una gota sobre la roca

así, sobre la tuya, así fue la mía.

 

Todo quisimos hacer en silencio

y estar una a una como un espejo

confrontadas también nuestras pupilas

 

para acercarse nuestros labios al beso

y también las aves de nuestros ojos

para abrazarse el alma en la mirada.