Polvo en un nada que es todo

adiós, aunque sigas formando parte de mí - Carta

Aunque intente no puedo desprenderte de mí, no hago nada más que pensar todo lo que vivimos y nos faltó vivir, tu forma de hablar, tu forma de ser, tu sonrisa y lo que fuimos juntos.
Me encuentro abrumado todos los días, lo único que siento es tu ausencia,

un revuelo de sentimientos y la sensación de estar perdido.
He intentado dejar mis sentimientos a un lado, pero se me hace imposible, y es que me marcaste tanto que he llegado a pensar que es sentimiento de amor platónico que nunca será.

Me duele y el sentimiento sigue en carne viva, tengo que buscar el dejarte ir, dejarte ir, pero jamás olvidarte, jamás dejar de amarte.
Lo cierto es que no me arrepiento de nada de lo que fuimos e hicimos, nada de lo dicho, ni de lo sentido. Pues contigo viví momentos únicos, sentí cosas que ignoraba existían, cosas irrepetibles junto a ti, cosas que me han definido.

Te doy gracias por tu compañía a mi lado, todo lo que me has enseñado y descubierto juntos, hay cosas que ni siquiera puedo explicártelas con palabras, cosas de sentimientos, cosas del amor, el cariño y la nostalgia, esas que se sienten desde lo más adentro,

No ha habido día en el que no he agradecido el encontrarte en mi camino y conocerte. Porque, aunque ya no seamos los mismos, eres la persona más importante que he conocido, la más sincera y auténtica, serás la más importante siempre, la más honesta.

En mi hay un pedazo de ti y serás alguien importante en mi vida, mi punto de inflexión.

Me despido para que pienses te he dejado ir, sin embargo, no, porque no quiero hacerlo y porque creo que decirte adiós para mí es algo imposible.
Seguirás ahí, aquí dentro y de otras muchas formas, porque cuando conoces a alguien y que marca la vida como lo hiciste tú, a pesar de todo intento, es imposible borrar tu rastro.

 

 

Te digo adiós, aunque sigas formando parte de mí.