Felipe Gaitán González

A TI

Para ti, que en presencia ahí has estado
Que has intentado tapar siempre tus malos resultados
Que has fingido ser insensible y has hecho tu presencia invisible

Deja de quejarte por el tiro en la sien que tú mismo te propinaste

No te entiendo y nunca me ha interesado entenderte
Gracias a la aversión que tú mismo me has conllevado a tenerte
Con tu cara “llena de vida” pero con el pensamiento inerte

Diciendo que tienes suerte pero te la pasas huyéndole a la muerte

Es triste lo que te escribo, afirmo y sostengo
Y sí mal me expreso es por el poco respeto que te tengo

Me sobran mil ofensas pero tú no te mereces ni la mitad
Pues de eso te encargas tú, con tu poco aprecio por ti mismo
Con tus ataques de simplicidad, tus delirios de complejos y tu patética mascara del inocentísimo
Con tu buen uso del vocabulario infestado de veneno
Y con tu vida tan falsa y tan dependiente del pensamiento ajeno

Viviendo en mentiras que te van consumiendo
En errores que no asumes y te van obstruyendo
Piensas tarde cuando se trata de pensar
Pero planeas bien cuando se trata de escapar

Y a pesar de vivir huyendo de los problemas
Y de refugiarte en el brazo de los demás
Has vivido de rodillas y te has acercado a la religión
Para luego abandonar todo por el más simple resbalón

 

Amenazando con tu vida destruir
Pero dolido por no poder vivir
Con la solución al frente y tú preocupado por huir
Entonces no puedes destruir si no te has encargado ni siquiera de construir