Me embriago con café y té.
Sueño y escribo
mi me mente se alegra,
mi alma entra en pena.
Puedo sentir con mi mano,
y escribir con mi corazón
de oscuro a claro
Tengo a mi corazón trabajando
y mis ojos llorando.
No es pena, es luto,
luto que cambia mi alma
y tiñe mi corazón
de blanco a negro
o de negro a blanco,
nunca de colores.
Y así como siento,
así escribo.
Afinco en el dolor,
aclaro en el amor.
Mi carbón es negro
no porque quiera
es porque llena.
De oscuro a claro.
No cambiaré de lápiz,
cambiaré de mano.
Con ella, borraré lo oscuro
y dejaré lo claro.