Jhon Deivy Torres Vidal

EXTRAÑO NO FINGIR SER DOS EXTRAÑOS.

Qué difícil es tenerte cerca, a un paso y medio

de mi mente y manos, y renunciar

a todo afecto o gesto

que delate lo que no expresamos.

 

Los ojos del gentío impiden soltar la rienda

que me tiene atado del corazón

que silenciado tienta

 alzar la voz y estremecer tus labios.

 

La luz prohíbe despojarnos del atavío

que en penumbra hilamos, secretamente,

cuando el desvarío 

de los cuerpos desnudos ató cabos.

 

Qué difícil es verte sin mirarte, rozar tan sólo

el aire que tus manos furtivamente

ajaron con el dorso.

Extraño no fingir ser dos extraños.