Jesus de los Angeles Valdivieso Alarcon

Guerra de corazones

Tantos días esperando que cambie,

tantas promesas rotas que duelen,

tantas heridas que no sanan.

 

Una guerra de corazones

donde no se conocen ganadores.

 

Y aun así el amor gana,

arrastra, quema, ciega;

nos deja seguir, resignados,

amando lo que nos hiere.

 

Amando e hiriendo.

Hiriendo y amando.

Que incoherente es esto.