José Vásquez Gaviria

A QUIEN NO LE VA A GUSTAR

A quién no le va a gustar cerrar

los ojos y pensar sin más

que al despertar todo fue un sueño,

un simple viaje al desconocido

laberinto del amor que acentúa su andar

por cada rincón de los salones oscuros.

 

A quién, sino a ti o a mí;

aquellos simples mortales,

los navegantes perdidos en el mar del olvido

que rogamos impasibles el milagro de Dios,

implorándole su divina intervención.

 

Señor, señor, por qué me has abandonado,

gritas y te arrojas al mar pretendiendo

en el tiempo evocar grandiosas batallas;

pero el cansancio siempre arremete.

 

¿Sabes lo que pienso o lo que me gustaría?,

cerrar mis ojos cansados para seguir soñando.