nuestros encuentros chispeantes, una complicidad incomparable, un fervor apasionado,
caminamos aplastando hasta las nueces, retando al propio amor,
como fue que volaste sin mirar atrás, aun siento tu dolor, tus clamores,
te veo queriendo romper el viento.
ocaso tan gris y tan lunático,
veo resurgirte entre la espesa niebla......