Jhon Deivy Torres Vidal

MAÑANA CALLARÁN TODAS TUS VENAS

¡Ay!, el espeluznante grito en tu camastro

dejó parado al miedo -sueño sordo-.

La cicatriz del grito no ha cerrado

en tu pijama ósea y huesos rotos.

 

La caída imparable de tu trono

anuncia heridas anchas y desgajo.

Acuarelas reinaban en tu rostro

donde ahora el pincel seca sus callos.

 

¡Qué pena inverosímil te recorre

el glauco corazón, puño entre grietas!

Grita a tus anchas en tu pecho insomne

que hoy dormirá tu sangre, grita y sueña...

Mañana olvidarás hasta tu nombre,

mañana callarán todas tus venas.