Luis Rayo

EN LA MÍSTICA DE LA NADA

 

 Enamorado de la  hermosa nada,

ante tu presencia etérea, te reverencio,

que me acompañas en el silencio

con el sueño de una ilusión acariciada.

 

Nada eres y lo eres todo,

imagen que apareces, y te vas

entre sombras, y te elevas,

como nube reflejándote sobretodo.

 

No hay en la nada color,

sólo tu esencia que le da vida

a lo que parece unida

a la existencia de mi dolor.

 

Duele lo que no se tiene,

lo que en la nada vive,

lo que está lejos,

lo que no se sabe.