Jordi Etresi

La melodía de tus gemidos

         

              La melodía de tus gemidos

 

 

 

           Teatro: El títere del corazón

 

                        Representación:

               La melodía de los gemidos

 

                          Música y obra:

                             Jordi Etresi

 

 

 

                               Overtura

 

Déjame decirte que tu naciste como una sutil melodía de gemidos dando conciertos por la vida, privilegio de pocos descubrir el evento perfecto para los oídos, cuando cada nota toca la feminidad de tu piel.

 

Cada partitura contiene una escritura, y cada escritura una melodía para ser interpretada, me siento honrado de ser el único espectador de tu función de esta noche... a solas en privado...

 

Tu falda como los telones de los teatros, suele ser lo suficientemente larga, para mantener la curiosidad, pero cuando es corta solo espero a ver el contenido de tu obra en todo su esplendor.

 

 

Se apagan las luces y empieza la                representación:

 

 

                               Acto 1

 

Con el tacto, puedo escuchar el sonido que emerge de ti, ¿que mejor sonido es aquel que me regalas, con la pureza de un violín antiguo?, La melodía en mis adentros son acordes que reflejan la realidad de mis sueños.

 

                                Acto 2

 

Con la mirada, puedo ver como puedes dirigir toda una orquesta para mi deleite, dándome un concierto de suspiros y pasiones mentiéndote en mi mente, como yo puedo meterme en tu cama.

 

                                Acto 3

 

Con el olfato, arte y ensayo de olor imborrable, intenso y duradero de ti, es el perfume compuesto por notas florales y frescas que me abren el telón de los sentidos  

No existe mejor aroma que el de tu cuerpo de mujer.

 

                               Acto 4

 

Que decir del gusto, con tus besos encadenados simbolizan la esclavitud de mis labios, me encanta como desvisten mi cuerpo, pero amo aún más como desnudan mi alma.

Solo te pido que siempre me adereces con ganas y condimentes mis sueños que tienen apetito de ti.

 

                               Acto 5

 

Con el poder de la mente te paseas danzando por mis venas, como un veneno de la felicidad, células de amor adictas de ti, el huracán que lleva tu nombre.

Por eso te quiero a ti a orillas de mi cama, te quiero a ti en mis poemas de madrugada.

Activas mis cinco sentidos, mi tacto para sentirte, mis ojos para verte, mi oído para escucharte, mi boca para besarte, y mi olfato para inhalar tu aroma haciendo del momento algo mas que poesía en la piel.

 

                                Acto 6

 

Sabes, no te quiero solo para eso, no necesito lo que los demás buscan en ti.

Te he dicho todo lo que tenia que decirte, lo único que me impide tenerte en  mi vida es aquello que creo que no puedo merecer.

Y merecerte está donde pocos se han aventurado a llegar, a conocer tu corazón como si fuese mío, y el mío como si fuese tuyo.

 

Quizás tengamos la oportunidad de averiguar si somos almas gemelas de otra vida y el destino tenga planes para nosotros.

 

Aun así se lo que siento, lo que sueño, y lo que quiero.... a ti.

Y a estas alturas todavía me pregunto:

 

 

¿Deseas amarme esta noche y el resto de tu vida?...

 

 

........

 

 

 

                    Fin de la función.

 

 

 

 

La critica del corazón fue unánime:

 

 

Barcelona xx/xx/2018

De periodista anónimo:

 

 

En todas partes respiramos  y no somos conscientes de ello. Algo similar ocurre con el amor, pues su presencia está en todas partes: en los sueños, en una mirada, en las palabras o en el silencio. Su misteriosa invisibilidad lo convierte en una especie de brújula del alma humana. Si la fuerza magnética de la brújula nos guía, todo adquiere un nuevo sentido y el alma se encuentra plenamente viva y si la brújula deja de funcionar nos encontramos perdidos, vacíos y sin rumbo.

 

Quizás no sepamos nuestro destino, pues los momentos cambian de un segundo a otro, solo queda saber vivir la vida gozándola a cada instante, ya que es fácil vivirla en los buenos momentos, pero en los malos nos ponen a prueba nuestra capacidad de sentir, de ser mejores, y de saber estar.

 

Podemos permitirnos el lujo de no ser perfectos, de estar  llenos de defectos, de tener debilidades, de equivocarnos, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y a pesar de ello, querer a los demás, y aún así tener la capacidad de amar, de sentir, de vibrar, bajo cualquier circunstancia de la vida, al fin y al cabo somos seres humanos perfectamente imperfectos.

 

La mejor manera de gozar la plenitud del amor es tenerlo sin poseerlo, como las aves que juntas son libres pero atadas no vuelan demasiado alto.

 

 

La melodía de los gemidos desgastará tanto sus besos que se quedará sin habla. 

Mirará tanto a los ojos a quien ama que se quedará ciego de amor.

 

 

 

 

Jordi Etresi