Raul Gonzaga

Siempre a tu lado

 

Cuando llegue el ocaso, el final de mi vida,
En mi interno regazo irás aprehendida;
Y serás esa llama que jamás se consuma,
Esa pálida bruma que en mi pecho se inflama
Como nívea espuma que en mi ser se derrama,
Tierna voz que me llama con tal fuerza que abruma;

Dulce estrella que brillas en lejano horizonte,
Las divinas semillas más fecundas del monte;
Son simientes de vida, bellos brotes de amor,
Nunca ocultan dolor ni una espina homicida
Siempre de albo color y una misión de salida
Por la senda perdida de celeste fervor…